El ombligo, esa cicatriz redonda que queda en medio del vientre después de romperse y secarse el cordón umbilical, esconde vida microscópica en su interior.

Según un estudio comandado por el doctor Rubert Dunn, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, ese hueco que a veces ni recordamos que existe alberga cerca de 2,000 especies diferentes de bacterias y microorganismos.

Estas especies -que van desde estafilococos a otras raras nunca antes encontradas en la piel humana- fueron halladas en los grupos de 60 voluntarios que participaron en la investigación, publicada en la revista PLoS ONE, "Mientras analizábamos ombligos vimos una riqueza de vida impresionante", señaló el experto. "El ombligo promedio alberga cerca de 50 o más especies, y mientras más ombligos estudiábamos, más especies encontramos. Algunas incluso eran poco frecuentes. La vasta variedad de especies que viven en el ombligo me recordó al bosque tropical".