
Una foto en la página 24 de la edición estadounidense de la revista Glamour llevó a Lizzie Miller a la fama mundial. En ella se mostraba su algo flácido estómago y se veían estrías. Ella se veía como una hermosa mujer, pero con un estómago "real".
Aunque la foto fue publicada al final de la edición de la revista, Miller recibió miles de mensajes que la felicitaban desde muchas partes del mundo. "Fue muy loco como la foto se expandió", le dijo a la BBC.
Miller es modelo. Y, aunque su perfil es el de una mujer robusta, dice que todavía se enfrenta a los prejuicios sobre el cuerpo. Hace poco, dice, un cliente la rechazó porque las piernas "eran muy grandes".
Ella ha decidido ignorar los comentarios negativos de los entrenadores personales que le sugieren que haga más flexiones para bajar la barriga.
"La estructura de mi cuerpo nunca será más pequeña de cierto tamaño", dice. "Solo sé que tengo huesos gruesos y que soy atlética y que no me siento como los cuerpos que se ven en los medios".










