El biólogo estadounidense de la Universidad de Stanford, Gerald Crabtree, estableció luego de una investigación publicada en la revista “Trends in Genetics” que el coeficiente intelectual de los seres humanos disminuye paulatinamente. La comparación la realizó con los hombres de hace miles de años, cuando aún vivían en aldeas y pequeños grupos, donde las habilidades intelectuales eran clave para la supervivencia individual.

Pero desde que el hombre empezó a practicar la agricultura y vivir en comunidades más grandes, la inteligencia individual dejó de ser tan importante. Así, un ciudadano de la Antigua Grecia que viajara en el tiempo hasta hoy sería mucho más inteligente: tendría más imaginación y mejor memoria.

Según el biólogo, la inteligencia humana depende de entre 2.000 y 5.000 genes. Diversas investigaciones muestran que este patrimonio genético es especialmente susceptible de sufrir mutaciones. Y Crabtee cree que en las últimas 120 generaciones (unos 3.000 años), la humanidad ha ido perdiendo inteligencia poco a poco.