En Estados Unidos el procedimiento de reducción de mamas masculinas es cada vez más popular. Según la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos y Estéticos (ASAPS) en 2009 se llevaron a cabo 17,000 procedimientos de este tipo, un incremento de 50% desde 1997.

La operación es la segunda cirugía cosmética más popular entre los hombres después de la rinoplastia (alteración de la nariz).

El procedimiento se lleva a cabo por lo general para tratar un trastorno llamado ginecomastia -el agrandamiento de las glándulas mamarias en los hombres- que resulta por los depósitos de grasa de la obesidad.

Pero la ginecomastia, que puede afectar a hombres de cualquier edad, también puede ocurrir debido a un desequilibrio hormonal causado por cambios naturales en las hormonas, algunas enfermedades, exposición a esteroides anabólicos, el efecto secundario de algunos medicamentos y ciertos tratamientos de cáncer.

Según el doctor Rajiv Grover, especialista en cirugía plástica y presidente electo de la BAAPS, afirma que el incremento que se está viendo en el número de procedimientos se debe probablemente a una mayor concientización masculina -y aversión- de las mamas masculinas.

El doctor Grover afirma que a cerca de 30% de los hombres que acuden a una consulta sobre esta cirugía se les recomienda mejorar su dieta y ejercitarse más.

En general, dice, estos hombres tienen sobrepeso y se benefician con un régimen para perder peso.

Pero hay otros casos, en los que se ofrece la operación, en los que se dan “áreas persistentes” de depósitos de grasa de los cuales es muy difícil deshacerse sólo con ejercicio y dieta.