
Raymond Arrieta aprovechó su día de descanso obligado para dejarse añoñar por su familia tras haber sufrido un accidente de tránsito en horas de la madrugada.
Hizo un alto en la estricta dieta que lleva como parte de la preparación para la quinta edición de la iniciativa benéfica Da vida caminando con Raymond y se “mandó” un plato de arroz con habichuelas. Durmió un rato entre las tantas llamadas que recibió de colegas, amigos y familiares para saber cómo se sentía. Pero sobre todo, dio gracias a Dios por estar vivo y saludable para continuar con su misión por los pacientes de cáncer.
“¡Miiiree, mi herrrmano!!, la verdad es que pasé tremendo susto. Pensé: ‘Dios mío, me voy a morir después de haber pagado la planilla’”, contó hoy Raymond a Primera Hora en entrevista telefónica sin perder el sentido del humor que lo caracteriza, a pesar de sentir un poco de dolor en el cuello y la espalda.





JENNY CASTILLO











