Una mujer china debe pagar el equivalente a 120.000 dólares después de ser denunciada por su marido porque la hija de ambos no ha heredado ni en una pizca la ya de por sí cuestionable belleza de su madre. Éste fue el motivo que él esgrimió antes de denunciar a su esposa, a la que acusó también de ser fea y ganó por este motivo la causa de divorcio.